Por: Salvador Hernández Mendoza

Muchos hemos escuchado hablar de los “Pueblos Mágicos” como lugares de encanto que son visitas obligadas en diversos estados del país, sin embargo, pocos conocen el origen de este distintivo, porque ¡es un distintivo! que las comunidades adquieren a través del cumplimiento de ciertos requisitos establecidos en la norma federal.

 
El Diario Oficial de la Federación del 26 de septiembre de 2014, dice que en el 2001 nace el Programa Pueblos Mágicos, como una estrategia para el desarrollo turístico, orientada a estructurar una oferta turística complementaria y diversificada hacia el interior del país, basada fundamentalmente en los atributos históricos y culturales de localidades singulares.

 
“El Programa Pueblos Mágicos de México, desarrollado por la Secretaría de Turismo en colaboración con diversas instancias gubernamentales y gobiernos estatales y municipales, contribuye a revalorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación en su conjunto y que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros. Más que un rescate, es un reconocimiento a quienes habitan esos hermosos lugares de la geografía mexicana y han sabido guardar para todos, la riqueza cultural e histórica que encierran”. (SECTUR, 2016)

 
La intención de esta iniciativa es contribuir a elevar los niveles de bienestar, mantener y acrecentar el empleo, fomentar y hacer rentable la inversión en las comunidades que obtuvieron el título de Pueblo Mágico. Las ventajas que reciben los pueblos a los que se les otorga esta denominación, son: obra pública que no pagan, como cableado subterráneo y rescate de imagen urbana, así como otros beneficios que incluyen promoción turística (El financiero, 2014).

 
Algunos de los requisitos con que deben cumplir las comunidades que aspiran a ser consideradas “Pueblo Mágico” son: tener una población base de 20,000 habitantes, ubicarse en una distancia no superior a los 200 Km., o el equivalente a 2 horas de distancia vía terrestre de un destino turístico consolidado o bien de una población considerada como mercado emisor, contar con planes de desarrollo cultural, ambiental, protección, plan turístico, etc. Así como tener una arquitectura vernácula o del siglo XX con edificaciones emblemáticas y conservar y fomentar el patrimonio inmaterial como fiestas y tradiciones representativas, entre otros.


En México existen 111 pueblos mágicos y durante la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, la Secretaría de Turismo del Gobierno Federal en colaboración con distintas instancias gubernamentales y el Gobierno del Estado de Oaxaca, valoraron y nombraron 4 nuevos pueblos mágicos en la entidad: Huautla de Jiménez, Mazunte, Mitla, San Pedro y San Pablo Teposcolula; los cuales se suman a Calpulalpam de Méndez que fue nombrado en 2008.

 
Sin duda es un programa bien intencionado, lo que hace falta es concientizar a los pobladores en el tema y despejar dudas como: ¿qué es un pueblo mágico?, ¿Qué beneficios otorga el nombramiento?, ¿que cambiará después de esto? y sobre todo canalizar esos beneficios para que lleguen a los pobladores, a los que hacen que ese lugar sea realmente mágico: su gente.

 
¿Y ustedes ya han visitado los Pueblos Mágicos que tenemos en Oaxaca? Si aún no lo han hecho, no dejen pasar la oportunidad.
No esperes a que te lo cuenten, descubre Oaxaca, porque lo nuestro… también es tuyo.

 

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