LOS MUSEOS COMO ESPACIOS PARA LA SALVAGUARDA DEL LEGADO CULTURAL E INSUMO EN EL DESARROLLO DE LA ACTIVIDAD TURÍSTICA.

Por: LAT. Juan Alberto Duarte Padilla socio de la Asociación Mexicana de Profesionistas y Técnicos en Turismo A.C.

El consumo cultural en la ciudad de Oaxaca, como en la mayoría de los destinos turísticos mexicanos, demuestra diferencias en su apropiación en relación a las desigualdades socioeconómicas y en la diversa formación de hábitos y gustos de los diferentes sectores poblacionales.

Cuando hablamos de consumo de cultura debemos distinguir que en el ámbito peculiar no solo se rige por el consumo de bienes autónomos como las artes en museos, las salas de concierto y los teatros, sino que también abarca aquellos productos muy limitados por sus implicaciones comerciales o por su uso en sistemas religiosos o políticos, como artesanías y danzas indígenas por ejemplo[1].

En el caso peculiar de Oaxaca, la política pública y la formación de los diversos involucrados en el desarrollo y la gestión de cultura, han encaminado acciones a una creciente relación entre la salvaguarda del patrimonio tangible e intangible y el turismo, sustentada en el legado cultural, de tal modo que se han encontrado formas de convergencia entre ambas aéreas.

Dentro de estos esquemas convergentes se encuentran los museos, a los cuales de un tiempo a la fecha se han venido incorporando los conceptos de una nueva museografía, abandonando la idea del museo estático poco abierto por uno más relacionado con la comunidad e interactivo con el visitante[2], maximizando su aprovechamiento y puesta en uso como instalaciones custodias del patrimonio que pueden tener un papel destacado en el desarrollo turístico de comunidades con gran vocación cultural.

La ciudad de Oaxaca cuenta actualmente con 15 museos y centros culturales, aunque al parecer sólo algunos se encuentran alojados en la conciencia del público tanto oaxaqueño como en la de  los turistas;  el Museo de la Culturas Oaxaqueñas, Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo, Museo de las Artes Populares Belber Jiménez, Museo de Filatelia, Museo del Textil, Museo de los Pintores Oaxaqueños, Museo de Arte Contemporáneo, Museo Histórico de la Moneda Pierre Coubertín, Museo de sitio Casa Juárez, Museo Infantil de Oaxaca, Museo del Ferrocarril Mexicano del Sur, Museo del Palacio, Museo de Sitio Monte Alban, Centro Cultural San Pablo, Museo de Sitio de la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Soledad[3].

Los museos hoy en día han extendido el uso dentro de sus exhibiciones  y se han inclinado por la incorporación de  elementos fuera de sus edificios, como escaparates culturales y puertas de acceso que nos invitan a pasar y descubrir lo que los museos guardan. La nueva museografía ha apostado por la creación de espacios de esparcimiento como cafeterías, tiendas, áreas de descanso, áreas de juegos y centros de estudio para jóvenes, adultos y niños dentro de las instalaciones de los museos; generado nuevos productos capaces de enfrentar con éxito las competencias de otras propuestas y colocarse en los gustos de locales y visitantes.

La tendencia ha sido generar museos diferentes que reflejen situaciones cotidianas, lejos de solo exhibir artefactos o piezas ornamentales con un gran legado cultural, que dan fe de la historia del pueblo Oaxaqueño; optando por implementar propuestas encaminadas a aspectos culturales de indumentaria y uso cotidiano, como es el caso del Museo del Textil o las exhibiciones periódicas de trajes típicos de las diferentes comunidades de Oaxaca que se pueden apreciar en el Museo del Palacio durante las festividades de la Guelaguetza; presentaciones dentro de sus instalaciones y en las fachadas de espectáculos de Mapping, ruedas de prensa, festivales de cine o ferias artesanales y gastronómicas, por mencionar algunos, son parte de los nuevos esquemas de uso de los museos.

Se ha optado por la peculiaridad y no por masificar el consumo cultural. Propuestas únicas como es el caso del Museo de Filatelia unos de los tres museos a nivel América que exhibe el arte postal y epistolar; o del Museo Textil del cual solo existen dos de su tipo en Latinoamérica, dedicados a mostrar la confección y significado de la indumentaria de diferentes países o regiones de los mismos.

Dentro de la gestión de museos se ha comenzado a eliminar la barrera que podría denominar como “el derecho de admisión”; a medida que eliminamos los cobros de cuotas de entrada y optamos por donativos voluntarios, los cuales muchas veces dependen de la apreciación y experiencia generada por la visita, se fomenta de manera más amable la apropiación de la cultura dentro de la sociedad.

En conclusión, podemos decir que, una revaloración a los museos y la búsqueda de nuevas formas de ponerlos en uso, considerando las limitaciones y los nuevos enfoques de esparcimiento, posibilitan el crecimiento del atractivo y la actividad turística del destino Ciudad de Oaxaca, en el espacio regional y al mismo tiempo promueve entre los habitantes la búsqueda y apropiación de la identidad oaxaqueña.

[1]” Estructura de diseño para promover y difundir el Estado de Oaxaca “ Consumo cultural Oaxaca (2003)

[2] Guzmán Ramos “Los museos y el desarrollo turístico” Argentina (2004)

[3] Secretaria de Turismo del Estado de Oaxaca “Muesos” recuperado en línea www.oaxacatravel.com (2017)

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