Recorrer los pueblos de Oaxaca siempre es una aventura y un placer para los sentidos: para la vista los paisajes increíbles, amaneceres, puestas de sol, diversos paisajes; para el olfato, el olor a hierba, a humedad, a maderas; para el sentido del gusto, la comida, la gastronomía, sin duda es una de las mejores cocinas…

La Tía Toribia murió un domingo, pocas horas después de su partida la casa que fue punto de encuentro para varias generaciones se llenó de flores, de velas y veladoras. Las mujeres de toda la familia se dieron cita para rendir honores y dar el último adiós a quien en vida preparó los mejores tamales…

Hablar de la Cocina Oaxaqueña, es hablar de una de las principales cocinas de México y el mundo, su elaboración, es el resultado del refinamiento de generaciones que supieron combinar chiles, especias, verduras y carnes, así cono frutas, harinas y huevos, que se transforman en colores, aromas y sabores, capaces de deleitar los más exigentes…

¿Cómo aman los oaxaqueños?, me preguntó, yo que nunca había pensado en dar respuesta a esa pregunta divagué un rato y terminé por preguntar, ¿cómo me amas? Él, acostumbrado al silencio y a negar cualquier impulso de su ser, me miró fijamente y después fingió no haberme escuchado. La única respuesta que busqué en sus…

Entre panteones, gladiolas y cempasúchil. Cuando me muera no me dejes lejos, quiero que me velen en mi casa, quiero que mi familia esté reunida y que no llore, quiero que corran los mezcales y el tequila, quiero que haya música de banda y que toquen “La Martiniana” antes de mi partida. Que recen los…

Diciembre es mi mes favorito del año, desde niña esperaba con ansias la llegada de los días fríos que traen consigo el aroma del ponche, el calor del hogar y la familia. Como buenos católicos en casa de mi abuela cada año las celebraciones iniciaban con el árbol de navidad. Ahí, en medio de esferas,…

Nos conocimos un día sin nombre en medio de una casa antigua del centro, el primer café lo tomamos en los portales, un americano y un espresso. Así, transcurrió nuestra vida, los días se hicieron años y cuando me di cuenta estábamos en una iglesia, mirándonos a los ojos, tomados de las manos, sonriendo… besándonos.…