Por: Roberto Vásquez

Darren Aronofsky es un director muy joven que ha entregado filmes dignos de considerarse de culto, además que en su filmografía existen ganadoras de premios, nominaciones a la estatuilla dorada y ganadoras del Oscar, como es el caso de El Cisne Negro.

Su estilo de cine es muy Visceral, es desesperante y para reflexionar, pero con su reciente trabajo en este 2017, arriesgó todo para entregarnos una película fuerte, dura, controversial, confusa, confrontativa y sobre todo para interpretarse, como es el caso de ¡Madre!

Jennifer Lawrence es una mujer que está reconstruyendo su casa, en donde vive con su esposo el cual es un poeta que está frustrado, no ha tenido un libro exitoso en mucho tiempo y necesita publicar un trabajo digno de su trayectoria que lo lleve a ser recordado por todos. La pareja nunca sale de casa, ella vive para su marido y poco a poco redecora y reconstruye su casa, la cual se menciona que en el pasado fue devorada por el fuego.

Después de haber conocido bien a la pareja y a través de más de media hora donde no sucede nada, únicamente conocemos a los personajes y la cámara siempre está siguiendo a Jennifer Lawrence por toda la casa con unas tomas muy cerradas a cuadro, después de un rato, nos sorprenden con la llegada de un extraño, el cual sorpresivamente se hace amigo muy rápido del poeta, y que extrañamente se queda hospedado en la casa.

Posteriormente llega la esposa del extraño, los hijos, los cuales tienen un pleito en medio de la casa, uno mata al otro y la película se vuelve una maraña de pelos que no sabes cómo desenredar. Pronto llega más y más gente a la casa. Jennifer Lawrence está desesperada y quiere correr a todo el mundo, quiere sacarlos, pero el poeta sólo quiere recibir gente en la casa, la cual lo empieza a adorar, se hace famoso porque tuvo la inspiración de crear una obra que el mundo aclamó, pero nunca vimos que saliera de casa y que publicara. Todo al final se vuelve un caos que te hace preguntarte: ¿Qué demonios acabo de ver?

Y es que Darren Aronofsky lanza toda la carne al asador y nos entrega una película que, desde hace unos años ya hacía falta, es una película para interpretarse, nos cuenta la historia de un pasaje bíblico, donde el poeta es Dios, su esposa es la madre tierra, los extraños son Adan y Eva, y después los hijos que se pelean es Caín y Abel. Los extraños y demás personas que entran en la casa es la humanidad que empieza a destruir el hogar y se comportan como niños sin razón, el acto final no lo cuento porque es tan impactante que en lo particular, a mí me dejó con el estómago revuelto  por la crueldad de la escena.

Darren nos ha entregado Requiem por un sueño, PI el Orden del Caos, El Luchador, El Cisne Negro, LA fuente de la Vida y recientemente Noah, pero con ¡Madre! Tuvimos que recurrir a preguntar cuál era el mensaje o qué era lo que nos presentaba en pantalla, porque hasta el día de hoy nadie entiende a ciencia cierta lo que se quiere decir en la película

¡Madre! Es un trabajo impresionante, el tercer acto es deprimente, es oscuro y sin esperanza, tal como Darren Aronofsky lo hace con sus películas anteriores, ¡Madre! Sin duda alguna es una película que tienes que ver y ser paciente, ser observador y darle tu propia interpretación, porque es precisamente una obra que se presta para muchos mensajes

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